Travel Blogs by Travellerspoint

San Petesburgo

o la magia de Sinatra

Maria 198.jpg

Maria 179.jpg


Ocho de la mañana en San Petesburgo, llueve. Somos cuatro viajando juntos por casualidad y por casualidad uno de nosotros conoce a alguien en San Petesburgo. En el andén una bandera de Australia esperándonos, es el amigo del amigo que nos guiará por la ciudad, intentará acomodarnos y al final será el punto de contacto con la comunidad local de rusos y expatriados.

A media mañana el grupo se divide: tres y dos. Los dos australianos juntos en la residencia universitaria, los tres, española y dos americanos, en un hostal en la esquina con el palacio de invierno también conocido como L'Hermitage.

Comienza la exploración del terreno. Millones de catedrales, iglesias, palacios y teatros nos esperan. Iremos a la ópera a ver Fausto, el rio Nieva presente todo el tiempo sirve de orientación y la miríada de canales de pérdida.

En el albergue un piano, sobre el piano partituras, en las partituras Sinatra y en la cocina calimocho. Por supuesto nos saltamos la prohibición de beber en la habitación donde se encuentra el piano y la prohibición de no hacer ruido más allá de las 11: el recepcionista está chateando con su novia del extranjero y nada importa. Mientras tanto Sinatra y el olor a vino barato llenan la habitación. Qué suerte que uno de nosotros toca el piano, qué suerte que los otros dos estan suficientemente borrachos para cantar. Los demás huéspedes se unen y bailan descalzos en la impresionante sala medio vacia... el hostal es una más de las casas con apariencia palaciega de la ciudad. Si llegamos a dormir esa noche, yo lo me acuerdo.

El esplendor de la ciudad, del cielo, de los parques, de las cúpulas y del agua hacen que el frio merezca la pena y todo se olvida cuando se sube la escalera principal del palacio de invierno. Se entiende que la revolución de Octubre empezara aquí, no es buena política rodear la miseria de opulencia y ostentación. El palacio sigue y comienza el festival: Boticelli, Rembrand, Rubens, Velazquez, Rodin, Picasso, Matisse... Infinitas galerías y escaleras, y esquinas y ventanas sobre el Nieva y sobre las ventanas el cielo altísimo y con sol. Y esta noche tenemos fiesta, con locales, gracias a un contacto de nuestro amigo australiano.

Por la descripción no se sabe muy bien dónde vamos a terminar, puede ser una casa ocupa o un piso de estudiantes; lo que sí sabemos es que habrá sauna, porque el propietario es finlandés y que hay que llevar toallas y chanclas. Salimos preparados del hostal, o eso creíamos.

Llegamos tarde y caminar las calles de San Petesburgo compensa menos si llueve y es de noche. Keith, John, Sage, Matt, María, dos botellas de vino, helado, 5 toallas y 3 pares de sandalias. Esta fue nuestra aportación a la noche más espectacular de la historia de Rusia, los zares y las princesas alemanas.

La casa ocupa resultó ser un palacio del siglo XIX a medio restaurar que el gobierno ruso ofreció como compensación a la familia de un espía turco por los favores prestados a la corona después de que el gobierno turco lo matase por traidor, claro. El sitio está en proceso de restauración pero eso no resta esplendor a la escalera arcada y coronada por un techo artesonado y policromado de los que quitan el hipo.

A la mesa más de 25 comensales, sopa de remolacha y ensalada para todos, vodka a discrección y pan y tarta y helado. Todo servido en vajilla, cristalería y cubertería decentes a la luz de siete candelabros de plata.

A lo largo de la noche se sigue descubriendo el palacio, las zonas en obras, las zonas acabadas, los diferentes dormitorios y los muebles, el salón con la chimenea, la sala de fumadores y por supuesto la sauna. También se descubre un solo CD en toda la casa y como por arte de magia Sinatra suena en el ambiente y comienza el baile...

La noche la hizo el entorno pero también nosotros: el trabajo en la cocina de las chicas finlandesas, las despedidas de las chicas rusas, las conversaciones, las risas, los brindis y los bailes.

Sigo sin acordarme si esa noche alguien durmió, de lo que sí me acuerdo es del desayuno servido en la misma mesa con mucha menos gente pero con el mismo rigor y ceremonia.

Después, el palacio de verano.

Posted by latiamatta 01:11 Archived in Russia

Email this entryFacebookStumbleUponRedditDel.icio.usIloho

Table of Contents

Be the first to comment on this entry.

This blog requires you to be a logged in member of Travellerspoint to place comments.

Enter your Travellerspoint login details below

( What's this? )

If you aren't a member of Travellerspoint yet, you can join for free.

Join Travellerspoint